[Gran Scala] El Gobierno de Aragón planifica nuevas infreastructuras

La DGA hará una autovía entre Huesca y Bujaraloz para comunicar Gran Scala

El desdoblamiento de la A-230 y la A-131 facilitará el acceso desde Monflorite y la AP-2.


CARLOS VILLANOVA. Zaragoza | La principal inversión en infraestructuras que planea el Ejecutivo autonómico dentro del protocolo de colaboración con International Leisure Development (ILD), la promotora de Gran Scala, es construir una autovía que enlace Huesca, el aeropuerto de Monflorite y Sariñena con Bujaraloz y la autopista Zaragoza-Barcelona (AP-2).

La actuación supone desdoblar dos carreteras de competencia autonómica, la A-230, que va de Bujaraloz a Sariñena, y la A-131, que enlaza esta localidad con la capital provincial oscense. El eje carretero entre Huesca, Sariñena y Bujaraloz se considera por parte de la DGA como el elemento esencial para facilitar al futuro macrocomplejo de ocio los mejores accesos a las grandes vías de comunicación.

Gran Scala se ubicará en terrenos aún por decidir, pero que se localizan dentro de un triángulo con el vértice norte en Castejón de Monegros y los dos inferiores en las salidas de la AP-2 en Pina de Ebro y Candasnos. Hasta ahora, ha habido ofertas firmes para vender suelos en ocho municipios de esa zona.

La autovía proyectada por el Ejecutivo autonómico ocupa el centro de ese triángulo, lo que ofrece una comunicación de gran capacidad que daría acceso a la autopista que enlaza Zaragoza con Lérida y Barcelona, al aeropuerto de Huesca-Monflorite y a una hipotética nueva estación de AVE que se podría situar a la altura de La Almolda y Bujaraloz.

Eje imprescindible

El eje carretero, de unos 90 kilómetros de longitud, resultará imprescindible si se cumplen los cálculos de los promotores de Gran Scala, que en la presentación del proyecto en la sede de la DGA aseguraron que puede atraer a 12 millones de visitantes al año en su fase inicial, cifra que subiría hasta 25 millones en 2023, más de la mitad de los turistas que recibió España en 2006.

Un porcentaje muy elevado de esas personas llegarían hasta la Comunidad utilizando el avión como medio de desplazamiento de gran distancia. Los responsables de ILD cuentan con los aeropuertos de Zaragoza, Huesca y Lérida (en construcción) como principales puntos de afluencia.

En el caso de que la parada del AVE no se pueda llevar a cabo (sería la cuarta que se construyese en Aragón, tras las de Calatayud, Zaragoza-Delicias y la de la circunvalación de la capital aragonesa, que comenzará a ejecutarse en 2008 tras cuatro años de retraso), e incluso en el caso de que sea factible, la AP-2 y la futura autovía autonómica Huesca-Sariñena-Bujaraloz son esenciales para articular una comunicación rápida y cómoda entre los tres aeródromos y Gran Scala.

El proyecto de ILD cuenta con grandes probabilidades de asentarse finalmente entre Monegrillo, La Almolda, Castejón de Monegros y Valfarta, un área que quedaría en la zona de conexión de la AP-2 y la futura autovía.

Reequilibrio territorial

Sea cual sea la ubicación definitiva, las localidades que parecen llamadas a experimentar mayor crecimiento por el inlflujo de Gran Scala son Bujaraloz y Sariñena, los principales municipios del Monegros zaragozano y oscense, respectivamente.

Mientras Bujaraloz cuenta con la AP-2 y tiene en proyecto el desdoblamiento de la N-II entre Fraga y Alfajarín, Sariñena es una de las poblaciones con carácter de capitalidad comarcal que sufre un importante déficit de comunicaciones. La conjunción de Gran Scala y la incorporación a la red viaria de gran capacidad pueden proporcionarle un impulso como nuevo centro de desarrollo en la provincia de Huesca.

Respecto al coste de la autovía, el vicepresidente José Ángel Biel señaló ayer que la financiación de las infraestructuras ligadas a Gran Scala no pueden ser un problema porque el macrocomplejo aportará 600 millones de euros a la Comunidad en tasas de juego.


Fuente: El Heraldo de Aragón

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