[Bioparc Valencia] Inauguración del gran zoológico de Valencia

Camps y Barberá destacan su papel como ´espacio de concienciación´ en favor de la naturaleza

El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, inauguraron hoy el nuevo zoológico de esta ciudad, el Bioparc, un lugar situado en el Parque de Cabecera que pretende ser un «espacio de concienciación» para todos los valencianos en favor de la naturaleza y la biodiversidad, destacaron.

EUROPA PRESS Camps consideró que con la apertura de este complejo se ha dado «un paso adelante» en la «defensa de la naturaleza, los paisajes, el territorio y los animales», y Barberá resaltó la «misión científica» para la «conservación de la naturaleza» y la función «docente» que como «una gran aula» tendrá este recinto.

En esta línea, el jefe del Consell mostró el «compromiso» del Ejecutivo valenciano para «convertir» en «código de buenas prácticas y buenas costumbres» los deseos y las peticiones que los niños que participaron en la inauguración pronunciaron para demandar a las autoridades y a los ciudadanos en general respeto hacia el medio ambiente. Indicó que a través de este documento se podrá «proteger la naturaleza y defenderla de todos los ataques en cualquier lugar del planeta».

Los pequeños, alumnos de los tres colegios invitados a la apertura del Bioparc, pidieron que en este espacio haya parejas de animales de ambos sexos para que se reproduzcan las especies en peligro de extinción, que se cuiden los montes, que se cace menos, que no se maltrate a los animales, que no se construya donde viven animales salvajes, que no se tire basura al mar, que no se ensucien los ríos, que no se talen árboles, que se eviten los incendios, que se impulse el uso de la bicicleta sobre el de los coches para reducir la contaminación y luchar contra el cambio climático.

Los niños, que soltaron al aire globos biodegradables al concluir sus peticiones, eran alumnos de los centros Jesús y María de Valencia, Ausiàs March de Mislata (Valencia) y Vicente Mortes de Paterna (Valencia). El acto principal de la inauguración tuvo lugar en el anfiteatro del Bioparc y estuvo amenizado por la música y las danzas del grupo senegalés ‘Sico Bana África’, que también recibió a las autoridades e invitados a la apertura en la puerta principal del nuevo zoo.

El Bioparc, que recibirá el nombre del profesor Ignacio Docavo, impulsor y gestor del antiguo zoo de la capital valenciana, cuenta en la actualidad con una superficie de 80.000 metros cuadrados en los que se han recreado ambientes de África como el bosque ecuatorial, la sabana seca y húmeda, y la isla de Madagascar. A este este espacio, junto al que se abrirá el futuro parque de atracciones de Valencia, se sumarán 20.000 metros cuadrados en una futura ampliación para crear hábitats de los continentes asiático y americano.

Este recinto, construido y gestionado por la empresa Rain Forest, ha supuesto una inversión de 60 millones de euros y pretende reunir a 4.000 animales de 250 especies diferentes. Los animales han ido llegando progresivamente, para lograr su aclimatación, a lo largo de los últimos meses desde distintos países. El Bioparc se ha concebido como un zoo-inmersión para conseguir que el visitante se sumerja en el hábitat de cada animal. Con este fin se han reducido las barreras entre el público y cada especie, de modo que se han minimizado donde se requieren y no se han instalado donde no son necesarias.

ESPARCIMIENTO Y TURISMO.

Francisco Camps destacó que el viejo cauce del Turia, en el que se encuentran el Parque de Cabecera y el Bioparc, se ha convertido en un espacio «sin igual» en el que se han de contemplar también, a cada uno de sus extremos, l’Oceanogràfic, hacia el mar, y el Parque del Turia «aguas arriba». Señaló que el de hoy es un «gran día» para quienes aman los animales y la naturaleza y agradeció el trabajo y la ilusión de quienes han trabajado en la creación del nuevo zoo, «un espacio único en la Comunitat, España y Europa», dijo. Valoró el «talante político» de Barberá por lograr con su gestión un proyecto que «hace muchos años quería sacar adelante».

La primera edil, que destacó el «esfuerzo» hecho para contar desde hoy con el «mejor Bioparc de Europa» y apuntó que desde hoy «África está en las entrañas» de Valencia, subrayó también el papel que como «espacio de esparcimiento» y «atractivo turístico» tendrá este recinto, así como su función en el campo de la investigación y la ciencia con iniciativas como las dirigidas a la conversación del lince ibérico y el hipopótamo pigmeo, precisó.

Explicó que unas cien personas trabajarán «para garantizar el mantenimiento de esta joya» y comentó que cuenta con instalaciones «confortables» para los animales y «ecológicas», con avanzados sistemas de depuradoras. Además, posee un parking gratuito con capacidad para 800 vehículos que se ha ambientado con sonidos de la naturaleza.

Rita Barberá afirmó que la apertura del Bioparc «cierra un capítulo en la historia de Valencia» y «abre otro escrito con letras de modernidad, futuro y avance». Se refirió a las instalaciones del antiguo zoo, ubicado en Viveros, una espacio que nació con carácter provisional y que ha permanecido abierto, hasta hace poco, durante 42 años, dijo, al tiempo que indicó que su situación hacía necesario un cambio. Valoró, asimismo, la labor de Ignacio Docavo como «alma» del zoo de Viveros y responsable de la «semilla» que ha dado lugar el recinto inaugurado hoy. Apuntó que por «justicia y méritos» el Bioparc recibe el nombre de este profesor.

MUSEO DE INSECTOS.

Docavo, por su lado, demandó que en el nuevo zoo, «un lugar científico y educativo», apuntó, «no se dé preferencia a lo comercial sobre lo cultural». Pidió que se pueda hacer realidad, «con rapidez», el museo de insectos que se proyecta en el antiguo zoo, a lo que Barberá contestó que éste será un «deseo» que se cumplirá.

El director del Bioparc, Koen Brouwer, por su lado, señaló que este recinto «encaja en la verde» Valencia que, en su opinión, «no será la misma con «África en la cabecera del jardín del Turia». Destacó el «duro trabajo» para hacer realidad este proyecto y aseguró que puede llegar a ser «uno de los mejores zoos del mundo y de Europa». Invitó a «disfrutar» de este recinto «en un entorno respetuoso y parecido a la realidad de los hábitats» de cada animal que invita a «despertar el respeto por la naturaleza».

En la puerta principal del Bioparc se concentraron miembros de Defensanimal para exigir la desaparición de las «cárceles de animales no humanos», defender la libertad de las especies naturales y rechazar el «especismo». Asimismo, se manifestaron funcionarios de los juzgados de violencia sobre la mujer «en huelga» y se distribuyeron papeles con las quejas de ex trabajadores del antiguo zoo. Junto a Camps y Barberá asistieron a la inauguración miembros del Consell y de la corporación local, el presidente de la Diputación, Alfonso Rus, el delegado del Gobierno, Antoni Bernabé, y las falleras mayores con sus cortes de honor, entre otros.

El tamtam de África ya suena en Valencia

Bioparc Valencia espera recibir entre 600.000 y un millón de visitantes cada año y pone a la venta bonos anuales a 40 euros. La entrada normal cuesta 20.

H.G. VALENCIA La ciudad inaugura hoy su nuevo parque zoológico, Bioparc Valencia, donde las distintas especies de animales conviven en condiciones similares a las de la naturaleza. Se trata de un zoo-inmersión que a través de las colecciones de animales, el paisaje y la vegetación busca sumergir al visitante en los hábitats del continente africano en un espacio donde las barreras son casi imperceptibles. Se trata, según explican los responsables de las instalaciones gestionadas por Rain Forest, de «un viaje a África sin salir de la ciudad».

La empresa concesionaria confía en recibir anualmente entre 600.000 y un millón de visitantes. Aseguran que el recinto completará la oferta de turismo ambiental de la ciudad, formada por el Jardín del Turia, l´Oceanogràfic y el parque natural de l´Albufera. Para fidelizar al cliente se ofertarán bonos anuales de 40 euros. La entrada normal cuesta 20 euros, tres veces más de lo que valía el viejo zoo de Viveros.

Para recorrer el recinto, cuyo acceso se encuentra en la avenida Pío Baroja, se necesitan al menos cuatro horas en las que el visitante se adentrará́ en el ambiente de la sabana, entre rebañ̃os de antílopes, jirafas y rinocerontes, mientras los leones dominan la pradera desde su atalaya rocosa. El visitante descubrirá́ la vida que se desarrolla en el subsuelo, en torno a las termitas, recorriendo las madrigueras de oricteropos, jabalíes verrugosos y hienas. Se aventurará́ en la espesura del bosque ecuatorial en busca de gorilas, rodeado de búfalos y leopardos y seguirá la senda de los elefantes hasta una cueva excavada por estos.

Restaurantes para 300 personas

La visita al Bioparc comienza en una plaza de acceso con tiendas y restaurantes. En el interior del parque hay dos tiendas, una de souvenirs y recuerdos del zoo y otra de productos africanos de comercio justo. La oferta de restauración la componen, de momento, dos restaurantes donde se ofrecerá «comida de calidad a precio asequible». Para un bocado rápido, el zoo dispone de un chiringuito de comida rápida. El conjunto de alquerías del Pouet se integrará en este espacio, también con uso terciario —posiblemente se instalen restaurantes de gastronomía internacional—.

Tras pasar los tornos de la entrada, se localizan el punto de información, la tienda principal, las aulas taller y la consigna. Una vez el visitante compra su entrada y cruza una pasarela de 145 metros de longitud sobre el lago del Parque de Cabecera se abre la puerta a África. A la entrada al zoo se encuentra un edificio-teatro donde se proyectan audiovisuales que preparan al público para lo que va a ver. A la salida del teatro, se llega al bulevar principal donde se encuentra el restaurante africano tematizado y el punto en el que habrá que decidir por dónde empezar el recorrido. El restaurante tiene capacidad para 300 comensales y una terraza con vistas a la Sabana.

En el centro del parque está el anfiteatro, un espacio multidisciplinar al aire libre con capacidad para 1.000 personas destinado a exhibiciones de aves y mamíferos.

El parque zoológico recrea los hábitats de las sabanas africanas, el África ecuatorial y los bosques de Madagascar. Las sabanas africanas reúnen la mayor concentración de grandes herbívoros de todo el mundo. Una instalación de más de una hectárea recrea un bosque de acacias y praderas pobladas de cebras, impalas, blesbok, marabús, grullas, jirafas.

Una torrentera inspirada en paisajes de Samburu permite albergar un grupo reproductor de rinoceronte blanco sureño. Allí se puede observar la vida subterránea de la Sabana poblada por los oricteropos, un animal único que se alimenta de termitas y hormigas y que excava profundas madrigueras que sirven como guarida para especies como jabalíes verrugosos y pitones de Seba.

Áreas de contacto con los animales

En este mundo subterráneo también se puede comprobar la compleja estructura social de un grupo de ratas-topo, otro peculiar animal que vive en grupos cuya organización social se asemeja a la de las sociedades de termitas.

A la salida de la madriguera se ha recreado un gran termitero africano poblado por mangostas enanas. Seguidamente el recorrido conduce al kopje, unas grandes formaciones graníticas que surgen en la sabana que constituyen un microclima con una comunidad zoológica propia formada por leones, que utilizan las grandes rocas redondeadas como atalayas, cebras y antílopes. Al llegar al kopje el visitante atraviesa un aviario, espacio sin barreras donde se puede disfrutar de la cercanía de aves exóticas.

La vegetación y el paisajismo es uno de los aspectos más cuidados del Bioparc donde se ha creado un palmeral inspirado en el Parque Natural Amboseli (Kenya) o el bosque artificial de baobabs donde habita una manada de elefantes africanos de sabana. Con sus más de 3 metros de altura y un peso que puede variar entre tres y 6 toneladas. El elefante africano de sabana es el mamífero terrestre más grande que existe.

El segundo hábitat que reproduce el Bioparc es el de los bosques lluviosos primarios del África ecuatorial que albergan un gran número de ecosistemas y hábitats diferentes. La vida en las bóvedas arbóreas contrasta con la bulliciosa actividad que tiene lugar en el suelo del bosque. El bai o claro del bosque es un claro pantanoso en el bosque ecuatorial que, rodeado de una selva, constituye un «lugar de reunión» para los bongos, búfalos rojos y una piara de potamoqueros. Su depredador natural, el leopardo, es otro habitante del bai. Tras recorrer el claro del bosque, los driles (primates del mismo género que los mandriles), los talapoines y los cercopitecos, que comparten un mismo hábitat. Un río separa a estos monos del hipopótamo pigmeo y de un grupo de antílopes sitatunga.

Por último, se encuentra la Isla de Madagascar, que se separó́ del continente africano hace 160 millones de añ̃os. El público se adentrará en una selva húmeda y un bosque de ribera y caminará entre lémures. El Bioparc es el único zoo de España donde se puede entrar en contacto con estos simpáticos animales.

Gonzalo Fernández

«Ha sido muy gratificante traer a los animales de Viveros y verlos trotar»

Gonzalo Fernández Hoyo, responsable del diseño del Bioparc y de las colecciones de animales, recibió su bautismo profesional como veterinario en Viveros. Explica por qué los cuidadores son vitales en este zoo urbano de inmersión y confía en que los ruidos de los animales no molesten a los vecinos.

H.G. VALENCIA -¿En qué consiste su trabajo?
-Me dedico al diseño de los parques zoológicos de Rain Forest y a gestionar las colecciones de animales de [los zoos] de Fuengirola y de Valencia de acuerdo a los programas de conservación. Mi labor consiste en ver qué especies vamos a tener, por qué, cuál es el numero adecuado, qué haremos con los excedentes que se generen cada año o con qué zoos intercambiaremos machos para evitar la consaguinidad.

-Aunque es de Madrid su relación con Valencia viene de lejos.
-Mi primer trabajo nada más licenciarme como veterinario y volver de completar mi formación en Nueva York fue Viveros. Después de casi veinte años, para mí ha sido tremendamente gratificante participar en el traslado a los animales de Viveros —el recinto se cerró en julio pasado— y ver a Rómulo [un rinoceronte] y a las jirafas trotar en sus nuevos cobijos del Parque de Cabecera.

-¿Por qué un zoo dedicado a la África y no a la fauna ibérica?
-Rain Forest está especializada en especies tropicales pero en un futuro tendremos especies de norteamericana, del sureste asiático y no descartamos una zona de fauna ibérica. Por otro lado, cuando surgió este proyecto se nos pedía que acogiéramos a los animales del zoo de Viveros y la mayoría eran africanos.

-¿Qué se cocina en el Bioparc?
-Cantidades ingentes de comida, la alimentación de un parque zoológico es muy compleja. Tenemos que abastecernos de alfalfa, heno y piensos especiales para animales exóticos. Con la carne y el pescado ocurre lo mismo. Compramos género de consumo humano, aunque en Europa, donde hay muchos zoológicos, ya hay algunas empresas especializadas en la alimentación de estos recintos. Los pelícanos comen peces de río no de mar y como en España no se producen compramos a una empresa alemana.

-¿Alguna «delicatessen»?
-La dieta más compleja es la del oricteropo porque se alimentan de termitas. Los zoos han intentado componer dietas o papillas con una composición similar a las termitas. Nosotros teníamos una complicación añadida y es que cada oricteropo vino de un zoo y tenía dietas distintas, al final les hemos diseñado una dieta intermedia.

-¿Es cierto que cada animal tiene asignado un cuidador?
-Cada grupo de animales tiene cuidadores asignados. El parque está zonificado. A los oricteropos, facoqueros, mangostas y hienas que están en un mismo hábitat los lleva un grupo de cuidadores especializado. Los cuidadores son un pilar para el correcto mantenimiento de los animales porque éstos deben familiarizarse con ellos, sentirse a gusto con las personas que entran en sus cobijos y les dan la comida para que luego obedezcan la voz de mando de sus cuidadores. Esto es clave. En el zoo y salvo especies mansas no hay contacto directo entre los cuidadores y los animales para evitarles estrés. Todos los cobijos tienen un pasillo de entrada y salida con unos barrotes a los lados desde donde los cuidadores observan a los animales, les examinan, administran las medicinas y tomar muestras de sangre.

-¿Qué especie es la que mayores mimos requiere?
-Los elefantes por su tamaño son los más complejos. Hay que entrenarlos para obedezcan y faciliten sus cuidados. Sedar a animales de gran tamaño es muy arriesgado y estresante por eso casi nunca se hace. Los cuidadores de los elefantes les han adiestrado para mostrar las patas [el talón de Aquiles de los elefantes en cautividad] y las orejas, el punto del que se les extrae la sangre.

-¿Se han aclimatado los animales a las «mascletaes»?
-Los animales se acostumbran a todo. Yo mismo, que soy madrileño, me sorprendí cuando llegué a Viveros del estruendo de las fallas y me preocupaba muchísimo porque pensaba que los animales se iban a volver locos, pero al final se acostumbran. En fallas del año pasado teníamos algunos antílopes y jirafas, especies de las más nerviosas, y no hubo problemas. Este año los animales más nuevos sí notamos que con las mascletàs, más las de Mislata que las de Valencia, se inquietan un poco. Con todo, el Bioparc está alejado de las grandes vías de tráfico y de fuentes de ruido, como el puerto. Por lo que respecta al aeropuerto, el ruido de los aviones tampoco les afecta demasiado.

-Y a la inversa… ¿Se les ha quejado algún vecino del barritar de los elefantes?
-Creo que no son ruidos para nada molestos, incluso pueden ser agradables. Un rugido por aquí o un barritar por allá no pueden causar molestias. Además, no hay viviendas colindantes como ocurre en Fuengirola, donde el zoo sí está rodeado de casas. Con todo, allí no ha habido problema y eso que hay un grupo de gibones [una especie de mono arborícola] que todas las mañanas dan unos gemidos larguísimos y nunca hemos tenido quejas.

Fuente: Levante-EMV

También te podría gustar...

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: