[Disneyland Paris] Making of de «Ratatouille: The Adventure»

Gracias al diario francés Les Echos podemos aprender un poco más sobre el enorme trabajo realizado para hacer realidad la nueva atracción basada en la película Ratatouille.

El diario francés visitó recientemente Walt Disney Imagineering en Glendale, el lugar donde se crea la magia de los parques Disney, y en cuya entrada hay un panel que indica las distancias de sus parques y complejos de ocio: Disneyland Shanghai 6.480 millas, Castaway Cay 2.496 millas, Disneyland Paris 5.661 millas,etc.

Los Imagineers nacieron en 1952 de un hábil juego de palabras firmado por Walt Disney (contracción en inglés de los términos «Imagination» y «Engineer»). Ellos son los ingenieros del imaginario, aquellos que dan literalmente vida a la magia Disney y su saber hacer sobrepasa los límites del sueño. Ellos imaginan, diseñan y construyen los parques temáticos Disney, sus atracciones, sus hoteles, los barcos de los cruceros Disney Cruise Line y los futuros lugares de diversión en todo el mundo. Sus equipos están compuestos por más de 1.000 personas entre diseñadores de espectáculos, artistas, jefes de proyecto, ingenieros, arquitectos, realizadores, especialistas del audiovisual, animadores, grupos de producción, programadores informáticos, urbanistas, diseñadores de atracciones, expertos financieros y buscadores – más de 140 disciplinas únicas en total. Pero su trabajo no se acaba aquí: ellos conciben y realizan también restaurantes, tiendas u hoteles, en definitiva, todo aquello que participa en la inmersión de los visitantes en la magia.

Artwork de Ratatouille

Artwork de Ratatouille

La obsesión por la perfección y el cuidado de los detalles han sido siempre la marca de fábrica del grupo y esta tradición se mantiene en Walt Disney Imagineering.

Lo esencial de la memoria de Disney es conservado cuidadosamente en uno de los edificios del campus donde se guardan 125.000 piezas entre archivos, fotos cartas, objetos, etc., con la efigie de los héroes Disney. Estos archivos son utilizados por los creativos para documentarse y encontrar la inspiración para las atracciones y productos derivados. Según los «imagineers», nada debe ser dejado al azar.

A pesar de las nuevas tecnologías, en otro de los edificios de Walt Disney Imagineering se siguen construyendo maquetas para visualizar cada nueva atracción. Es el lugar donde todo comienza y donde los redactores del diario francés pudieron ver la maqueta de la última de sus atracciones, Ratatouille, una atracción en la cual los visitantes serán inmersos en el universo culinario de la película de Pixar.

El proyecto de la atracción basada en la pequeña rata Rémy empezó en 2008 o 2009, cuando tres o cuatro ideas muy diferentes fueron probadas antes que la dirección decidiera. Para la fabricación de la atracción, han sido necesarios 8 «imagineers» que han dedicado entre 3.000 y 4.000 horas de trabajo, los cuales usaron los procedimientos manuales tradicionales y los digitales, especialmente la impresión 3D.

Tom Fitzgerald, Director Ejecutivo de Walt Disney Imagineering, insiste en que han sido utilizadas en la creación de Ratatouille muchas nuevas tecnologías, convirtiéndola en la atracción más avanzada tecnológicamente del grupo.

Gracias a los efectos especiales inéditos, los cinco sentidos del visitante serán puestos a prueba, ya que a lo largo del recorrido podrá sentir el calor (del horno), el frío (de la nevera), el vértigo y la velocidad a la cual se desplaza Rémy. Para promover el que los visitantes repitan la experiencia, los seis vehículos azules u ocres seguirán un trayecto aleatorio.

Para la puesta a punto de las atracciones, los «imagineers» hacen uso de las nuevas tecnologías, como la realidad virtual en una sala de proyección en 3D llamada «the DISH» (Digital Immersive Showroom), que permite una inmersión total en una atracción en desarrollo, permitiendo corregir los detalles para hacerla lo más espectacular posible.

A pesar de todo, la inversión que requiere una atracción de este tipo es colosal en el plano financiero y estratégico, ya que han sido necesarios cerca de 200 millones de euros para desarrollar la atracción Ratatouille, esperando relanzar, gracias a ella, Disneyland Paris, el cual ha visto reducirse el número de visitas a 14,9 millones en 2013, frente a los 16 millones del año anterior.

Con algunas excepciones, en los últimos tiempos el cine está en el origen de las instalaciones así como nutre las series televisivas, los productos derivados y los videojuegos del grupo. Los proyectos son iniciados por los «imagineers» pero es necesaria la colaboración con los equipos de las películas, para lograr que en los dos mundos el personaje inspire el mismo sentimiento. Además, para Toy Story Playland, Crush Coaster y Ratatouille: The Adventure, ha sido necesario contar con el compositor de la banda sonora para que la adapte a la duración mucho más breve de una atracción.

También te podría gustar...

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: