[Diario de Viaje] #AventuraEuropea2014: Día 14 – Djurs Sommerland (22/07/14)

20h22

En el tren de regreso a Vejle para pasar la noche.

Finalmente, cuando llegué ayer a Aarhus, lo primero que hice fue ir a cenar a un McDonalds que había en la estación, ya que era lo único que estaba abierto a esas horas… Curiosamente, en dicho restaurante encontré folletos de Djurs Sommerland.



Después de cenar, me puse en camino hacia el apartamento donde iba a pasar la noche, pero las indicaciones que tenía en el móvil estaban mal, por lo que me equivoqué de dirección y cuando me di cuenta ya estaba un poco lejos… Así que llegué al apartamento sobre las 00h00.

Tras pedirle disculpas al propietario por las horas me enseñó la habitación, la cual estaba mucho mejor de lo que aparentaba en foto y aproveché para darme una ducha antes de irme a dormir.

Habitación conseguida a través de Airbnb.com

Habitación conseguida a través de Airbnb.com

Sin embargo, esta noche no he dormido muy bien, por el calor y demás, así que he decidido cambiar mi plan inicial, que era pasar la noche viajando, por el de buscar un alojamiento para pasar la noche. Así que, aprovechando que tengo mi amigo que trabaja en Lego viviendo en Vejle, lo he contactado para ver si podía acogerme durante una noche y me ha dicho que no había problema. De esta forma, podré estar más descansado mañana en Copenhague, y es el motivo por el cual estoy de regreso a Vejle.

Esta mañana me he despertado, más bien levantado ya que despierto estaba, a las 8h00, ya que tenía que coger el autobús en dirección a Djurs Sommerland a las 9h00 y, al igual que el resto de días, me tocó preparar rápidamente las maletas y ponerme de camino a la estación, donde volví a dejar las maletas en consigna para no tener que ir cargado con ellas.

Consigna de la estación

Consigna de la estación

La estación de autobuses se encuentra muy cerca de la estación de tren, saliendo por la puerta principal hay que ir a derecha por la avenida hasta llegar a la estación de autobuses. Una vez llegado, tenía que coger el autobús de la línea 400.

Panel de información de autobuses

Panel de información de autobuses

Ya me había avisado mi amigo que vive en Dinamarca, a pesar de que Dinamarca es un país donde casi todo el mundo habla inglés, muchos conductores no,  y me tocó uno de esos…

Al llegar al autobús, lo único que acertó a decirme en inglés el conductor era que no habían más plazas sentadas y me iba a tocar ir de pie, algo que no me importaba, así que le pedí un billete para Djurs Sommerland y cuál fue mi sorpresa al pedirme a cambio 260 coronas danesas…

Me pareció un precio muy excesivo, cuando la entrada al parque cuesta 255 coronas, pero esto es Dinamarca y los precios son carísimos…

Como me había avisado el conductor, el autobús estaba a tope, por lo que, como el viaje era de alrededor de una hora, aproveché para sentarme en las escaleras de salida.

Plano Djurs Sommerland

Plano Djurs Sommerland

Una vez llegado al parque me encontré con una enorme marea de gente que se dirigía hacia la entrada…

Los parques temáticos y de ocio es algo que forma parte de la cultura danesa, el primer parque de atracciones del mundo se creó aquí, Bakken, y Dinamarca es el país europeo con mayor con mayor proporción de la población que visita estos complejos de ocio, y la verdad es que se nota, sobretodo en un día soleado y cálido como el de hoy, el cómo los daneses sienten verdadera pasión por los parques de ocio, pero es que estos, como ya he comentado, forman parte importante de su cultura, adoptando también sus costumbres, convirtiéndose de esa forma en una oferta de tiempo y ocio libre ideal.

Los parques daneses tienen muchas particularidades que los hacen únicos, frente al modelo americano que es el más extendido, y que deberían ser fuente de inspiración para los parques españoles, ya que han probado con creces su éxito y demuestran que no es necesario inversiones multimillonarias para tener un buen recinto y de éxito.

En el caso de Djurs Sommerland, su propio nombre lo indica, es un recinto de ocio para disfrutar del aire libre en verano que abrió sus puertas en 1981 con la zona de Sommerland, un enorme parque con grandes praderas de césped, juegos infantiles, colchonetas, etc., en esta área también encontramos zonas de barbacoas donde los visitantes pueden cocinarse su propia comida. Desde entonces el parque ha ido ampliándose, una de las ampliaciones más importantes se produjo en 1985 cuando abrió Vandland, el parque acuático que fue el primero de su tipo en Dinamarca. Actualmente es un parque que tiene de todo, atracciones para todos los públicos, parque acuático y zonas de picnic y barbacoa.

En definitiva, Djurs Sommerland es como pasar un día en el campo en familia con el complemento de las atracciones y la zona acuática, de hecho, muchas familias van al parque con la nevera portátil, frente a lo cual, el parque posee unos precios de restauración bastante asequibles, y te obliga a pasar por las tiendas a la salida de la atracción, al igual que en Legoland Billund, poniéndote mil obstáculos en el camino para que des la vuelta completa a la tienda y acabes comprando. Como se ha dicho muchas veces, lo importante no es el gasto de la entrada, si no lo que consuman dentro, a pesar de que puedan llevar su propia comida.

Tras hacerme con la entrada, mi primer destino es Piraten, montaña rusa de Intamin del tipo Mega Lite que se encuentra junto a la entrada, en el área de Piratland. Allí tuve que esperar entre 20 y 30 minutos, que fue la media del día, ya que, aunque había mucha gente ese día, el parque es muy grande y posee mucha oferta.

Piraten, a pesar de ser pequeña (no es Expedition GeForce), es muy intensa y buena, aunque quizás Intamin debería mejorar sus arneses ya que se clavan mucho en las piernas y no puedes disfrutar en su plenitud de los airtimes.

Junto a Piraten se encuentra Skattøen, una Water Coaster de Mack que venden como la más grande de Europa pero que no tiene ni la mitad de recorrido que la de Europa Park…

Siguiendo el camino hacia el fondo del parque llegué a Juvelen, la novedad del año pasado y que es una Launch Coaster familiar de Intamin, la cual incluye dos lanzamientos y es la montaña rusa más larga de Dinamarca. Quizás lo más curioso son sus trenes con forma de Quads.

Por suerte, esta atracción tiene una sección de colas interiores, aunque en el exterior habían tenido que poner sombrillas para proteger a los visitantes del fuerte sol que hace estos días mientras esperan en la cola.

La atracción tiene una bonita tematización y su primer lanzamiento es bastante suave, con una primera parte más bien tranquila, sin embargo, el segundo lanzamiento es más intenso y tiene un recorrido más emocionante. Una atracción ideal para las familias que también pueden disfrutar de la experiencia de los lanzamientos en las montañas rusas.

Como ya eran las 12h00 y no había desayunado, para que no me pasara como en Legoland decidí ir directamente a comer, así que como vi en el plano que había un restaurante de hamburguesas que parecía estar bien, el menú costaba 85 coronas danesas (11’40€ aproximadamente), me dirigí hacia él, aunque también anunciaban un restaurante de Buffet libre de pizzas con bebidas gratis que parecía interesante, aunque costaba 145 coronas danesas (unos 19€).

Al llegar al restaurante no me acabaron de convencer las hamburguesas, así que decidí que ya que no había desayunado y llevaba varios días son probar una pizza, me iba a dar un pequeño capricho e ir al Buffet libre ya que para ser Dinamarca estaba bien de precio.

Lo único es que el restaurante se encontraba al fondo del todo del parque, en el área acuática, Vandland, por lo que aproveché para pasear tranquilamente y conocer las áreas que me venían de paso, Westernland y Afrikaland.

Al llegar al restaurante, a pesar de ser en Dinamarca, no había mucha gente a esas horas (12h20) y tenía un punto a su favor, era un restaurante cubierto aunque no tuviera aire acondicionado.

El restaurante tenía una buena variedad de pizzas pero también había ensaladas y pastas, además de que la bebida podías rellenarla cuantas veces quisieras. Algo que me llamó la atención es que a excepción de la Coca Cola normal y la tónica, el resto de bebidas eran “light”.

La verdad es que me gustó mucho este restaurante, fue un acierto venir aquí, la calidad era bastante buena y el precio era muy interesante, frente a un menú de hamburguesa que te cuesta unas 85-90 coronas danesas.

Ya que estaba en el área acuática y estaba haciendo mucho calor, decidí que era el momento de refrescarse, ya que un tiempo tan fantástico como el que me ha hecho hoy (29 grados de máxima), no sé si volveré a tenerlo cuando regrese en el futuro a este parque, así que era ahora o nunca…

Temperatura Djurs Sommerland

Temperatura Djurs Sommerland

Para las taquillas, las cuales cuestan 10 coronas danesas (1’30€ aprox.), es necesario comprar una ficha, no son taquillas de meter el dinero directamente, la cual se puede comprar en una máquina junto a la entrada o en el quiosco que está enfrente.

Tras cambiarme me di una ducha antes de salir del vestuario, y como suele pasar, aunque haga mucho calor, cuando estás mojado sientes más el aire frío, y más por allí, aunque he de reconocer que soy muy friolero para esas cosas y me pasa hasta en los parques acuáticos españoles.

Primero quise ir a la piscina de olas, pero al meter los pies en el agua me pareció que estaba un poco fría (soy del Mediterráneo), por lo que me dije que la única forma de atreverme a mojarme era tirarme de golpe de un tobogán…

Como vi que al fondo estaba el Black Hole decidí ir allí lo primero, donde por fin me bañé, y una vez que ya te has mojado ya no te parece tan fría, aunque cuando sales pasas un poco de frío…

Continué con los rápidos, luego los Water Slides para finalizar con Waikiki Surf School, las pistas blandas del parque.

La curiosidad de este parque acuático, al igual que pasa en muchos otros europeos y que demuestran lo civilizados que están los visitantes frente al público español, es que en los toboganes no habían socorristas que te indicaran cuándo lanzarte, simplemente había una especie de semáforo con las luces rojo y verde, así que cuando éste se ponía en verde sabías que era el momento de lanzarse.

Tras lanzarme por los toboganes, como ya estaba completamente mojado, decidí que ya era hora de meterse en la piscina de olas y probar sus “olas”.

En general, la oferta de este parque acuático es bastante antigua, pero ello no quita que ésta esté bastante bien, sobre todo si pensamos que está incluido en el precio de la entrada, por lo que es el complemento perfecto para un día en el parque.

Tras disfrutar de la zona acuática tocaba regresar al parque de atracciones mecánicas, aunque pasando previamente por los vestuarios donde me di una ducha para quitarme el cloro.

Una cosa que me sorprendió de los daneses es el poco pudor que tienen, ya que las duchas estaban en plan comuna, una al lado de la otra sin ningún tipo de separación, pero los daneses, a pesar de la presencia de niños, iban completamente desnudos por el vestuario y las duchas.

Ya que estaba junto a Afrikaland, decidí empezar por Jungle Safari, la versión del parque del mítico Jungle Cruise de los parques Disney, aunque en el caso de esta atracción necesita una urgente renovación, o desaparición, ya que está bastante anticuada y se hace aburrida.

En el espacio dejado en el interior de esta atracción encontramos una enorme zona de juegos infantiles, una constante en este parque en el que cada área posee una de estas zonas de juegos infantiles como mínimo.

Ya que aún llevaba el bañador porque estaba un poco mojado, me fui a por las atracciones acuáticas, empezando por Río Grande Rafting, unos rápidos bastante divertidos.

De camino a la “última” de las atracciones acuáticas, como me venía de paso, aproveché para montarme en Ørnen, una Topple Tower de Huss que se pusieron de moda hace unos 10 años pero que debido a todos los problemas que han dado son cada vez más escasas.

Junto a Ørnen se encontraba la “última” de las atracciones acuáticas, Colorado River, un flume con dos caídas bastante normalito y antiguo.

Terminadas las atracciones acuáticas, y con el bañador seco, decidí cambiarme e ir al fondo del parque a probar las últimas atracciones interesantes que me quedaban.

De camino, me llamó la atención el Wild West Karrusellen, las sillas voladoras del parque, las cuáles iban bastante rápidas y tenían unos chorros de agua que no eran simple adorno…

De hecho, casi se podría considerar como una atracción “acuática” más, y es que, a excepción del Splash Battle de Legoland, ¡es la atracción donde más me he mojado!

Los chorros de esta atracción son bastante traicioneros… y cuando están en su máxima potencia te los comes enteros, acabando completamente empapado, y yo que justo acababa de cambiarme…

Siguiendo la visita decidí probar la novedad de este año, Drageskibet, un barco pirata.

El barco Vikingo se encuentra en medio de un gran lago en el cual encontramos barcas a pedales, canoas e incluso una especie de cochecitos a pedales.

En el mismo área de Vikingeland estaba la última montaña rusa que me quedaba por probar, Thors Hammer, una Bobsled Coaster de Gerstlauer que son parecidas a las Wild Mouse aunque esta era bastante divertida para ser una atracción familiar.

Una vez hecho todo lo importante del parque, tocaba repetir en lo que más me había gustado… empezando por Juvelen.

A pesar de que el parque cerraba a las 21h00, el último autobús directo a Aarhus, ciudad desde la que he cogido el tren en el que estoy montado en dirección a Vejle, era a las 19h00, así que, siendo como ya lo había hecho todo, decidí que cogería ese autobús ya que si no llegaría tardísimo a Vejle.

En eso, me puse a mirar el ticket del bus para ver si conseguía descifrar si era un billete de ida y vuelta, ya que 260 coronas danesas era muchísimo para un bues, así que veo que pone “gratis entre (1 pers)”…

Esa frase, junto al precio del billete, me hacen deducir que la entrada estaba incluida en el precio, pero como el conductor del bus no me había dicho nada…

Así que me fui al punto de información a preguntar y en efecto, el billete del autobús incluía la entrada al parque, por lo que muy amablemente me devolvieron el dinero de la entrada comprada en la taquilla del parque, aunque me requisaron la entrada (yo que me la iba a guardar de recuerdo…).

Al igual que en Legoland, Djurs Sommerland destaca por la enorme amabilidad de los empleados, y es que parece que para ellos es un orgullo trabajar en el lugar donde han pasado tan buenos momentos durante su niñez y quieren que las nuevas generaciones también disfruten de su día en el parque.

Como aún tenía casi una hora antes de coger el autobús decidí hacer un último viaje en Piraten en última fila antes de irme.

Una vez terminado el ciclo me dirigí hacia la salida y allí me llamó la atención un puesto que vendía varias clases de fruta e incluso verdura, como zanahorias y judías verdes, y es que los daneses son muy sanos comiendo, hasta para comprar algo de picar en los parques de atracciones…

En definitiva, Djurs Sommerland me ha encantado, me ha gustado mucho más de lo esperado y es que no se reduce solo a Piraten, va mucho más allá, es un modelo de parque diferente al “tradicional” que funciona muy bien, gracias a su variada y completa oferta, con atracciones de mucha calidad, y que está haciendo una importante apuesta en los últimos años por convertirse en un actor importante de los parques temáticos europeos al tematizar sus novedades. Si siguen a este ritmo de inversión y calidad en pocos años será un parque de obligada visita, aunque actualmente, si estás por Dinamarca y no te queda muy lejos, es recomendable su visita.

El autobús, el cual estaba a tope y me ha tocado volver a sentarme en las escaleras, me ha llevado hasta Aarhus y una vez allí, tras recuperar mis maletas, he cogido el tren que ha salido de la estación a las 20h17 en dirección a Vejle.

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