[Diario de Viaje] #AventuraEuropea2014: Día 15 – Bakken (23/07/14)

23h28

En el tren de cercanías de regreso a Copenhague tras pasar una fantástica tarde en el primer parque de atracciones del mundo…

Ayer, como el tren llegaba a Vejle a las 21h09 y los restaurantes cerraban a las 21h00 (horario danés), mi amigo compró Sushi para llevar por lo que tuvimos una rica cena japonesa en casa.



Tras darme una ducha me fui rápidamente a la cama, que en este caso era un sofá-cama de Ikea (mi amigo se había amueblado toda la casa de la conocida multinacional del país vecino), ya que nos teníamos que despertar a las 6h00 porque él tenía que irse a trabajar y cogía el autobús a esas horas, así yo también llegaría a buena hora a Copenhague.

Esta mañana, como cada día, me ha tocado preparar rápidamente las maletas y poner rumbo a la estación tras desayunar un poco.

En la estación me despedí de mi amigo, agradeciéndole enormemente que me dejara quedarme a dormir en su casa y que me hubiera enseñado el museo de Lego.

Finalmente, el tren salió de Vejle a las 7h08 y llegó a Copenhague unas dos horas después. Como Dinamarca está formada por varias islas, el tren tiene que cruzar varias veces el mar gracias a enormes puentes que conectan las diferentes regiones del país.

Aquí en Copenhague me voy a alojar en otro Bed&Breakfast, que había contratado a través de Aribnb, y, aunque en el plano se veía un poco lejos del centro, el apartamento se veía espectacular en las fotos y era de los más baratos, así que me enamoré de él y lo reservé.

Al final estaba mucho más lejos de lo que aparentaba, por lo que he tenido que coger un tren regional que me dejara en la estación de Sydhavn, la más cercana al apartamento.

A dicha estación llegan las líneas A y E de cercanías y está a sólo dos paradas de la estación central de Copenhague, por lo que enseguida llego a cualquier sitio y tiene buenas frecuencias. Sin embargo, desde esta estación el apartamento queda a unos 25 minutos a pie, ya que aunque no está muy lejos, está en una zona de muelles similar a la de un puerto y sólo se puede acceder a ella través de puentes, por lo que me toca dar bastante vuelta y menos mal que tenía el móvil para guiarme que si no…

Como el propietario del piso estaba de viaje, una amiga suya me dio las llaves del apartamento y al entrar resultó ser aún mejor de lo esperado…. ¡aquello parecía un hotel de lujo!

Ya que no había dormido mucho y había pasado mucho calor con las maletas buscando el apartamento, decidí descansar un poco antes de darme una ducha.

Después de la ducha, como eran cerca de las 14h00 decidí irme al centro andando para ver cuán lejos quedaba y buscar un sitio dónde comer.

Aun a cierta distancia del centro, encontré un gran centro comercial, y como mi marca de ropa favorita es danesa, decidí mirar a ver si encontraba unos pantalones cortos que me gustaran, y que no fueran excesivamente caros, porque me había tenido que poner unos pantalones largos ya que los únicos pantalones cortos que me había cogido para el viaje ya se mantenían de pie y todo… ¡quién me iba a decir a mí que iba a pasar tanto calor por estos países!

De todas formas, le escribí un mensaje a la amiga del propietario para preguntarle si había alguna lavandería cerca del apartamento donde poder lavar mi ropa, a lo cual me respondió que podía usar la lavadora del piso (menudo alivio), así que, viendo que todo era muy caro y no me convencía, me comí una ensalada en el McDonalds y me volví al apartamento a poner una lavadora.

Cuando terminó la lavadora, como no vi ni secadora ni tendedero, me tocó colgar la ropa en la barandilla metálica que había en el pasillo de la entrada…

Al terminar de tender la ropa me puse de camino a Bakken, ya que eran cerca de las 18h00 y tenía que coger el tren hasta la estación central de trenes de Copenhague y allí cambiar a la línea C, cuya última parada es Klampenborg, la estación más cercana a Bakken y que está a sólo 20 minutos en tren desde el centro de Copenhague.

Con todo, he llegado a Bakken sobre las 19h00 pero he tenido tiempo de sobra ya que en verano cierra a las 00h00.

La decisión de ir tan tarde ha sido motivada por conocer el parque de noche y es que los parques de atracciones, especialmente aquí en el norte de Europa, se transforman por la noche gracias a la explosión de luz y color de las miles de bombillas que los adornas. Bakken no es una excepción y por las noches sufre una metamorfosis de luz y color.

Al llegar a Bakken entré directamente al parque, ya que a diferencia de otros parques de atracciones, éste es de entrada libre, no es necesario pagar una entrada de paseo, lo cual hace que, junto a la distribución de su oferta de ocio y gastronomía en calles, tengas la sensación de estar en una feria de atracciones, pero con la particularidad de que esta es permanente, lo que convirtió a este parque en el primer parque de atracciones del mundo, ser un parque permanente y no una feria temporal.

Bakken (la colina), se creó en 1583 cuando se descubrió en la zona unas fuentes de manantiales, lo que atrajo a los habitantes de Copenhague, debido a la pésima calidad del agua de la época,  y con ellos la llegada de feriantes, artistas y vendedores ambulantes, aunque con la llegada en 1670 del rey Christian V de Dinamarca y Noruega, el parque público en el que estaba situado Bakken cerró sus puertas para ser una propiedad de la realeza hasta que en 1756, bajo el mandato de Frederick V, se volvió a abrir las puertas al público. Con el paso de los años fue incorporando atracciones y ya en el siglo XIX se convirtió en un parque de atracciones, para lo cual se creó la Dyrehavsbakken Tent Owners’ Association en 1.885 en aras de mejorar los servicios de la zona: electricidad, basuras, etc. Actualmente es el segundo parque más visitado de Dinamarca tras Tivoli Gardens.

La entrada por la que accedí al parque, que es la que da al camino que lleva a la estación y que atraviesa un gran parque público, es una entrada secundaria, así que la única información que tenía era un papel en danés con el plano, por lo que me puse a buscar el punto de información del parque.

Cuando por fin encontré el punto de información pedí un plano y pregunté acerca de cómo funcionaba el tema de precios y me explicó que los miércoles era el día de Pjerrot, por lo que el precio de cada atracción era más barato, que no el ticket Multi-ride, así que decidí dar una vuelta y ver si me convenía o no comprarme la pulsera Multi-ride o pagar por atracción.

La oferta de conciertos y festivales es muy importante en Bakken y justamente del 21 al 23 de Julio se está celebrando el Julemændenes verdenskongres, el Congreso mundial de Santa Claus, por lo que el parque está todo decorado con aires navideños, algo que choca bastante en esta época y con el calor que está haciendo…

Mientras estaba viendo que me interesaba más, si pagar por atracción o comprar la pulsera, como se me hicieron las 20h00 decidí comer en una hamburguesería que estaba situada justo enfrente de Tornado y tras comer me fui rápidamente a comprar la pulsera ya que el tiempo se me echaba encima y había visto varias atracciones que me apetecía hacer. Lo de los miércoles de Pjerrot, aunque sale más barato, el precio por atracción sigue siendo muy caro, las más importantes unas 30 coronas danesas, por lo que interesa la pulsera.

Así que, finalmente pagué las 249 coronas danesas que cuesta y me dieron una pulsera bastante avanzada tecnológicamente ya que lleva incluido un chip, como el de las tarjetas sin contacto, que era leído o por una pistola como la de los supermercados o por una máquina antes de acceder a las atracciones.

Como la atracción que más curiosidad me había creado era Skyroller, un Sky Roller de Gerstlauer, empecé por dicha atracción.

Skyroller es una flat ride con vagones individuales que imitan pequeñas avionetas y que tienen la particularidad de que podemos controlar sus alas para conseguir que el avión dé vueltas.

Por suerte no había mucha gente, por lo que no esperé mucho y la verdad es que no me decepcionó la atracción, todo lo contrario, aunque en esta primera vez no logré dar la vuelta completa, lo que hizo que me picara por conseguirlo…

Junto a Skyroller se encuentra Tornado, una Spinning Coaster de Intamin que a diferencia de las de Maurer, tiene los asientos mirando hacia adentro y un arnés de hombro…

Tornado junto a Skyroller

Tornado junto a Skyroller

Cuando me estaba montando no me chocó en eceso tanta seguridad (arnés de hombro), pero de repente, cuando empieza a subir su pequeño lift de tan solo 10 metros de altura, pega un acelerón y empieza ¡la Spinning Coaster más salvaje que he probado nunca!, la sensación es parecida a la de Inferno de Terra Mítica con el vagón dando giros sin control a gran velocidad.

Como no me lo esperaba, mi sorpresa fue mayúscula y tuve que agarrarme bien al arnés para no golpearme con él en el cuello, mientras estaba flipando en colores por la “montañita rusa”.

Justo enfrente se encuentra Rutschebanen, la mítica montaña rusa de madera que abrió sus puertas en 1932 y que me pareció sorprendentemente divertida y que tenía un toque kitsch bastante curioso, como el momento en el que “penetramos” en las partes íntimas de una mujer…

Rutschebanen

Rutschebanen

Fue toda una sorpresa y un placer montarse en ella, por lo suave que iba y lo divertida que era, a pesar de que recientemente cambió los trenes clásicos, los que necesitan un empleado siempre montado en los trenes que fuera controlándolo, por unos trenes automáticos de Kumbak (la responsable del estado actual de Stampida de PortAventura). Sin embargo, esto no le ha afectado y ya le gustaría a muchas montañas rusas de madera actuales poder presumir de ser tan confortables y divertidas como ésta.

Siguiendo la ruta del parque llegué a Extreme, un Speed Flip de Moser Rides que tiene un concepto muy parecido al de los Top Scan y que son muy divertidos a la par de intensos.

Al lado se encuentra Vilde Mus, una Wild Mouse de Mack de nueva generación, lo que hace que sea bastante suave y divertida, no como las insufribles Wild Mouse de antaño…

Vilde Mus

Vilde Mus

Enfrente se encuentra TarnGyset, una Space Shot de S&S de tan sólo 30 metros, pero que tiene un pequeño airtime al llegar a la cima bastante disfrutable.

TarnGyset

TarnGyset

Lo bueno que tiene este parque es que están todas las atracciones muy juntas, por lo que no tienes que andar mucho entre una y otra, además, como no había casi gente a esas horas, podía hacer todas las atracciones que quisiera, así que continué con Racing, una montaña rusa de Zierer bastante curiosa.

Racing

Racing

Siguiendo la ruta llegué a Vikingeskibet Dragen, el típico barco pirata, tras el cual monté en Polyppen, una flat de tipo Polyp que es un tipo de atracción que me gusta mucho porque son muy divertidas, aunque no son recomendables para la gente que se maree fácilmente.

Vi también que había un Jet Ski, llamado Dillen, y me monté para probarlo, ya que los de Movie Park y Legoland me habían gustado mucho, pero sin embargo, este estaba bastante escacharrado, al montar tenías que ir con cuidado ya que el vagón no estaba sujeto y podías caer al agua, además de que el volante no servía de mucho…

Así como en Legoland y Djurs Sommerland me había llamado la atención la amabilidad y simpatía de los empleados, aquí en Bakken era todo lo contrario, su actitud era de pasotismo total y muchas veces parecía que te estaban haciendo un favor dejándote montar, algo que no da muy buena imagen de un parque…

No muy lejos se encontraba el 5D Cinema, el cual decidí probar pensando que tenían una película de vaqueros que no había visto, pero no, finalmente se trataba de Dino Safari, la película que ya había visto en mucho mejores condiciones en Dinópolis ya que allí es un simulador.

Justo cuando llegaba a Kaenguru, un moderno Canguro, lo cerraron, a pesar de ser poco más de las 21h00, aunque, viendo la poca gente que había en el parque a esas horas, quizás decidieron cerrar antes, o no tenían ganas de trabajar… así que seguí con Mine Train Ulven, un tren minero de Intamin bastante pequeño y con un recorrido excesivamente corto.

Enfrente del tren minero se encuentra Rodeobanen, una curiosa atracción en la que tienes que conducir un coche por un curioso circuito.

Hecho ya todo lo que más interesante me había parecido, tocaba repetir en las atracciones que más me habían gustado, que casualmente se encontraban en la misma manzana y eran Skyroller, Tornado, Rutschebanen y Extreme, realizadas en ese orden dos veces seguidas, aprovechando que no había casi gente.

Picado porque no lo conseguía, decidí montarme una cuarta vez en Skyroller y esta vez sí que conseguí dar la vuelta completa, aunque solo un par de veces, por lo que, pillado el truco, decidí montarme una quinta y última vez en la cual conseguí desde el principio da la vuelta. Si mantienes la posición de las alas (una levantada y otra bajada), el vagón no cesa de dar vueltas, hasta tal punto que tuve que parar porque entre Tornado y Skyroller tenía dolor de hombros de tanto golpe.

Saliendo ya del parque hice una última Mine Train Ulven, ya que me venía de paso en el camino de salida y no había gente.

En definitiva, Bakken tiene el encanto de lo antiguo, por algo es considerado el primer parque de atracciones del mundo, además de que posee un ambiente muy festivo, con mucha oferta de restauración y ocio, combinado con buenas atracciones mecánicas modernas que lo convierten en un pequeño parque más que interesante.

Además, ver como el sol se pone al final de ese inmenso bosque montado en Skyroller o Rutschebanen mientras se van encendiendo poco a poco cientos de bombillas a lo largo del parque… es sin lugar a dudas uno de los momentos más mágicos que puedes vivir en un parque de atracciones.

La mochila que me acompaña en este viaje, la cual me compré hace cinco años en Florencia, ya estaba muy destrozada antes de iniciar el viaje, pero en Bakken se ha acabado de romper la cremallera, por lo que no puedo cerrar el bolsillo exterior, así que mañana me tendré que comprar una nueva…

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