[Isla Mágica] Visita a Agua Mágica – 14/9/14

La visita guiada al backstage de Agua Mágica había sido mucho más interesante y fructífera de lo esperado, pero cuando terminamos ya eran cerca de las 15h00 por lo que tocaba ir a comer.

Para comer decidimos salir de Agua Mágica y acercarnos a la Venta del Puerto, por lo tanto nos tuvieron que poner las típicas pulseras para volver a entrar.

En la Venta del Puerto, Tosky, Quicksilver MX y yo nos pedimos el Gran Navegante, un bocadillo de lomo con queso acompañado de patatas fritas que está realmente bueno, y @elinexperto, adicto al pollo como es, no pudo dejar pasar la oportunidad de comerse un buen muslo de pollo.

La verdad es que hoy en día Isla Mágica es el parque temático español que mejor relación calidad-precio tiene en su oferta de restauración.

Tras la comida, @elinexperto tuvo que dejarnos ya que le esperaba un largo viaje de vuelta a Valencia en autobús, así que nosotros aprovechamos para ir a refrescarnos un poco en Agua Mágica.

Lo primero, obviamente, fue cambiarnos y dejar las cosas en la taquilla, tras lo cual nos fuimos un rato a Playa Quetzal para descansar un poco mientras hacíamos la digestión.


Al cabo de un rato, ya impaciente por probar los toboganes, Quicksilver MX y yo nos fuimos a la Isla de los toboganes, mientras que Tosky, no muy amante de los toboganes acuáticos, prefirió quedarse en Playa Quetzal.

Por suerte, al ser un domingo de mediados de septiembre, no había mucha gente y las colas solían rondar entre los 5 y 10 minutos de espera, e incluso en alguna de ellas, como el Free Fall, era llegar y tirarse.

Nuestro primer tobogán fue Tsunami (el Turbolance de Polin), atracción que aún no había probado y que le tenía muchas ganas. Después de haber montado hace no mucho tiempo en el Dragón del Siam Park, este tobogán se me hizo extremadamente corto ya que sólo tiene una única subida y cuando llega lo emocionante ya se ha terminado… Hubiera sido interesante que los dirigentes de Agua Mágica hubieran apostado por el tobogán Cobra de Polin, el cual parece mucho más interesante y emocionante.

Eso sí, tener cuidado con los pies ya que a veces se arrima demasiado a los bordes el flotador.

Nuestra siguiente atracción fue Torbellino (el Space Boat de Polin), la cual está bastante bien ya que tiene un recorrido previo a través de un tobogán cerrado y de repente, cuando menos te los esperas, caes dentro de un enorme “wáter”.

En este primer viaje, tras dar varias vueltas, nos quedamos un poco atascados pero por suerte este Bowl de nueva generación está preparado para ello y mediante unos chorros a gran presión van empujando el flotador hacia la salida… ¡la cual hicimos de espaldas!

Probados los toboganes con flotadores dobles, era l turno de probar los de flotadores individuales.

La verdad es que no se si por falta de planificación, espacio o presupuesto, esta torre de toboganes que contiene cuatro toboganes sólo dispone de unas escaleras de acceso bastante estrechas y para más inri, son los toboganes que requieren flotador… Este hecho provoca que los socorristas tengan que estar continuamente organizando las colas y optimizando el espacio al máximo de las plataformas, aun así, siguen habiendo problemas y atascos ya que el espacio disponible es muy reducido, por no hablar de la enorme paciencia que tienen que tener los socorristas para explicar una y otra vez cómo debe organizarse la gente.

Es incomprensible que una torre que posee cuatro toboganes que necesitan flotador (algunos de ellos dobles) sólo tenga un acceso, por lo que, siempre y cuando fuera posible, sería interesante construir unas segundas escaleras o ampliar la anchura de las ya existentes.

Cuando llegó mi turno en el Blackhole (tobogán del mismo nombre de Polin), después de un niño bastante pequeño que tenía miedo de tirarse… pero finalmente lo hizo, cogí mi flotador, me senté y en cuanto me dieron la orden me tiré…

Dos semanas antes, durante la visita a Aqualandia, me lastim,é el 4º dedo del pie izquierdo de forma bastante tonta y aun lo llevaba dolorido por lo que, para evitar males mayores, encogí las piernas de forma que los pies no tocaran en ningún momento las paredes…

Total, que llegué a la primera curva y el flotador empezó a girar y girar… y volqué… En ese momento no me podía creer que me acabara de pasar eso, era la primera vez que me pasaba algo parecido en un tobogán, así que con la experiencia previa de haber montado en muchos toboganes, lo que hice fue adoptar la postura recomendada, piernas y brazos cruzados, pero como no sabía qué hacer con el flotador lo cogí y me lo puse en el pecho hasta llegar al final.

Cuando llegué abajo me moría de la vergüenza y encima Quicksilver MX me contó que se había oído un fuerte golpe y el socorrista hizo una señal con la mano para indicar que había volcado…

En ningún momento me hice daño, pero no pude disfrutar plenamente de la experiencia ya que estaba más pendiente de que no me pasara nada que de divertirme…

Tras ese mal trago, llegaba el momento de resarcirse en Tikal (tobogán de tipo Rafting Slide de Polin) y cuando llegó mi turno me quedé enganchado en la zona de salida, el flotador no hacía contacto con la corriente de agua, por lo que me tocó levantarme un poco y empujar, llego a la primera curva y aquello empieza a coger velocidad y dar vueltas y en la segunda curva… me volví a volcar, aunque esta vez iba con la cabeza hacia adelante por lo que rápidamente me cambié de posición para poner los pies hacia delante y volví a coger el flotador, el cual puse detrás de mi cabeza.

Aunque intenté volverme a subir en el flotador, una vez empezado el viaje es muy difícil, pero esta vez, a diferencia de la primera, me lo tomé con mucho más humor y me pasé el resto del viaje descojonándome.

Para quitarme un poco el trauma de no haber podido descender los toboganes con el flotador nos fuimos a la otra torre, la cual no requiere flotador…

Empezamos por las Cascadas (un tobogán multi-surf de Polin), atracción que está bastante bien aunque se echa en falta un carril más ya que tres es un número bastante complicado a la hora de completar todos los carriles.

Suguidamente nos fuimos al Camaleón (tobogán de tipo Aquatube de Polin), el cual tiene bastante mala fama en los foros ya que se comenta que es muy brusco y que desorienta… Ante estos comentarios yo me esperaba un tobogán del estilo de Mambo Limbo de Costa Caribe, los cuáles son realmente salvajes, pero nada más lejos de la realidad, al final resultó ser un tobogán bastante suave aunque sí que es cierto que llegas desorientado al final y en esos momentos incluso cuesta un poco levantarse.

Por último, nos faltaba montarnos en el Free Fall, el tobogán de tipo FreeFall de Polin de tan solo 18 metros de altura. Tras montar en Vértigo y Big Bang de Aqualandia tan sólo dos semanas antes, este tobogán parecía “ridículo” con sus 18 metros y una inclinación menor, pero a la hora de la verdad sorprende y mucho por la velocidad que llega a coger, aunque se notan mucho las juntas y la frenada es bastante brusca, de hecho Quicksilver MX se hizo daño.

Como Quicksilver MX estaba un poco dolorido, decidimos ir a buscar a Tosky para dar un relajante (y aburrido) paseo en el río lento (lento…).

Por suerte no había mucha cola aunque en este río lento, a diferencia del de Aqualandia, sí que es obligatorio ir montado sobre un flotador durante todo el recorrido, al estilo de los últimos ríos lentos construidos como el del Siam Park y Parque Warner Beach.

Ya veníamos avisados pero el río lento resultó ser mucho más lento y aburrido de lo esperado, la fuerza de la corriente era mínima y sin ningún complemento más allá de la propia corriente (ya fueran corros de agua, cascadas o zona de olas), a los 10 segundos ya estabas deseando que se terminara el viaje para poder ir a hacer algo más “emocionante”…

Tal era el aburrimiento que una de las socorristas nos llamó la atención (en plan broma) por la cara de aburrimiento que llevábamos, por lo que empezó a echar agua con un cubo a la gente… Menos mal que los socorristas de este parque se lo curran e intentan divertir al personal porque si no…

Así como en Aqualandia me quejé de la pésima atención al cliente por parte de los socorristas, el equipo de socorristas de Agua Mágica seleccionados, formados y gestionados por Medios Acuáticos, son un claro ejemplo de lo que es un excelente trato y una ejemplar atención a cliente.

Los socorristas de Agua Mágica siempre tienen una sonrisa en la cara y tratan con gran amabilidad y respeto a los visitantes, deseándoles en todo momento que disfruten de su estancia.

Ese es el detalle que marca la diferencia y lo cambia todo, especialmente cuando hablamos del sector servicios y del turismo. La verdad es que me sorprendió mucho que en todos los toboganes había un socorrista en la zona de frenado cuya primera pregunta era “¿estás bien?, tras lo cual te ayudaban a levantarte.

Muchos otros parques acuáticos deberían tomar ejemplo del equipo de grandes profesionales que ha creado Medios Acuáticos para Agua Mágica.

La única pega que se les puede achacar es el excesivo celo que tienen con las operativas de los toboganes ya que hasta que los clientes no han abandonado completamente la zona de frenado (y no me refiero sólo al tobogán), el socorrista no da el aviso para que se pueda lanzar el siguiente cliente, lo que da lugar a una cadencia bastante baja que provoca largas colas de espera en los días de mucha afluencia, con el consiguiente malestar de los clientes, algo que ya sucedió durante los primeros días de apertura de la zona acuática.

Esperemos que de cara al año que viene encuentren alguna solución a la baja cadencia de los toboganes, aunque como ya nos explicó Jesús Sánchez de Medios Acuáticos, se había mejorado mucho ese aspecto desde el inicio de temporada.

Tras el aburrido paseo en el Río Lento, mis compañeros de aventuras decidieron ir a relajarse en la piscina de olas pero yo, como no podía irme del parque sin quitarme la espinita clavada, decidí volver a probar suerte en el Blackhole y Tikal.

Empecé con el Blackhole y esta vez metí bien mis “posaderas” en el agujero y estiré las piernas para controlar el flotador y que no diera vueltas… ¡y lo conseguí! Hice todo el viaje montado en el flotador sin caerme, así que era el turno de desquitarme con Tikal… y lo mismo, me puse bien y controlando con las piernas ya fue todo perfecto.

Ya que me había gustado la experiencia y no había mucha cola, decidí repetir una tercera vez en Tikal y justo delante de mí un señor tuvo el mismo problema… también se le volteó el flotador, así que ya no era el único… algo que me quitó un gran peso de encima.

Cuando me cansé de montar en los toboganes individuales (tanto de flotador como sin él) fui a buscar a Quicksilver MX para montar una última vez en el Torbellino.

En definitiva, Agua Mágica es un excelente complemento a Isla Mágica aunque aún necesita pulir muchas cosas. Agua Mágica puede presumir de tener una oferta bastante buena cualitativamente y equilibrada, ya que posee una buena piscina de olas, una completa zona de juegos para niños y por último, toboganes para todos los públicos, sin llegar a ser demasiado extremos, y todo ello en unas dimensiones bastante reducidas de poco más de 20.000 metros cuadrados que incluyen los servicios típicos de una zona acuática.

Por el espacio, el tiempo y el dinero disponible, puede considerarse todo un logro haber conseguido un producto tan completo como es Agua Mágica aunque no está exento de errores y cosas a mejorar, empezando por el tema de la distribución de las colas y accesos a los toboganes; los acabados y terminaciones fallidos (que nos comentaron que tenían en mente mejorarlo para la próxima temporada); la antiestética valla verde que se ha usado en toda la zona acuática y que podría ser sustituida fácilmente por una valla de madera mucho más bonita y acorde con la zona; y para acabar, la tematización de los edificios de la zona de servicios.

Como ideas de cara al futuro, se echa en falta una piscina con zona de Jacuzzi al estilo de la que encontramos en Iberia Park, Las Termas, o el Gran Jacuzzi de Aqualandia.

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Como tenía previsto reunirme con Guillermo Cruz, Director de Isla Mágica, antes de que cerrara la zona acuática, para que no se hiciera excesivamente tarde, fui a cambiarme y a avisar a los responsables de la entrada para concertar la cita.

Mientras esperaba en la entrada, aproveché para comprarme un bocadillo ya que tras pasar todo la tarde en la zona acuática me había entrado hambre y justo en ese momento aparecieron unos chicos jóvenes que rápidamente fueron abordados por una horda de niñas… Se trataba de algunos de los protagonistas de la serie de Disney Channel Violetta, que estaban esos días rodando en Sevilla y habían decidido pasar el día en Isla Mágica a excepción de la protagonista principal (todo esto me enteré por las de ticketing de Agua Mágica).

A pocos minutos para que diera comienzo el espectáculo Indígenas contra Alienígenas apareció Guillermo Cruz. En ese momento también se habían unido al grupo PaulDJ y Naran, que se encontraban por el parque, así que nos fuimos todos juntos a la venta del puerto para dialogar brevemente con Guillermo Cruz.

Empezamos hablando de Agua Mágica, la gran novedad 2014, a lo cual Guillermo Cruz nos comentó que se tiene previsto hacer muchas mejoras este invierno de cara a la próxima temporada, tanto de operativas (para reducir los tiempos de espera) como de acabados de obra que no son los esperados ni deseados.

Centrándonos en el tema de los acabados de obra, como la obra aún está en garantía, será la empresa concesionaria (Acciona) la que se ocupe de mejorar los acabados y otros problemas surgidos durante la fase de construcción que por la premura en abrir no se pudo hacer de cara a esta temporada.

Uno de los puntos más críticos es el tema de las salas de máquinas de los toboganes cuyos accesos, como pudimos comprobar durante la visita backstage, son inexistentes debido a una falta de coordinación entre las diferentes empresas (Acciona y Polin) lo que provocó que se superpusieran los elementos, teniendo que crear un pequeño acceso provisiona para esta temporada. Este punto es uno de los que antes se tiene previsto solucionar.

Otras mejoras que por falta de tiempo/experiencia se tiene previsto hacer son:

  • Conseguir recuperar el máximo de agua que desborda de los toboganes, especialmente crítico este punto en la zona de frenado del Freefall donde los socorristas tienen que estar continuamente desalojando el agua.
  • Creación de zonas de espera techadas junto a las zonas de frenado para los toboganes.
  • Hormigonar zonas de debajo de los toboganes para aprovechar al máximo los espacios.
  • Mejorar bordillos, acabados de obra, etc.

Otro de los puntos que le gustaría mejorar es el río lento ya que considera que es muy lento con sus aproximadamente 15 minutos de duración el circuito completo.

Preguntado por el desarrollo de la temporada nos comentó que ésta había empezado muy bien, cumpliendo las previsiones, sin embargo, cuando se informó de la apertura parcial de Agua Mágica hubo un importante retroceso en el número de visitas.

El plazo de tiempo era muy ajustado y las obras se alargaron un poco más de lo previsto, por lo que tomaron la decisión de abrir Agua Mágica en plan “staff opening”, abriendo la zona acuática por fases según se iban concluyendo las obras.

Esta apertura por fases no fue entendida por la gente o no se supo explicar de forma adecuada por parte del parque, lo cual generó numerosas protestas de los poseedores del Superpase e incluso la creación de una asociación de afectados.

Debido a estos problemas sobrevenidos por el retraso de las obras, la dirección del parque decidió mantener abierta la zona acuática ocho días más de lo previsto, hasta finales de Septiembre.

A pesar de estos problemas iniciales, la nueva zona acuática ha cubierto las expectativas iniciales del parque, que era recibir más de 200.000 visitas, mejorando con ello las cifras globales del parque y convirtiéndose en el gancho de Isla Mágica.

En definitiva, en líneas generales, los visitantes están satisfechos o muy satisfechos con la oferta de la nueva zona acuática.

Retomando el tema de la problemática surgida con los poseedores del Superpass, Guillermo Cruz nos comenta que el producto ofrecido no cubre las expectativas de ese público.

Muchos de los compradores del Superpass eran clientes habituales del Aquopolis, parque acuático con unas normas diferentes a las de Isla Mágica, entre ellas la de permitir el acceso al recinto con comida.

Este no es el público objetivo de Isla Mágica y muchos de esos visitantes se pasaban el día entero en la zona acuática sin pisar el parque temático ni consumir en el mismo.

Por todos estos problemas, surgidos a raíz de la comercialización del Superpass, los dirigentes de Isla Mágica están valorando qué hacer con él de cara a la próxima temporada, todo dependerá de cómo es más fácil o adecuada la comercialización del producto.

Preguntado sobre el futuro del parque, Guillermo Cruz nos confirmó que la próxima inversión o mejora se realizará en el parque temático y no en la zona acuática, la cual ya está bastante bien servida.

Una de esas importantes mejoras previstas es la renovación del espectáculo nocturno con el cual la directiva actual no está satisfecha y según Guillermo Cruz, se ha retrocedido en cuanto a calidad con respecto a lo que se ofrecía anteriormente, por lo que la intención es cambiarlo de cara a la próxima temporada, todo dependerá de los resultados económicos de la presente temporada.

Otro de los puntos a mejorar próximamente es el mantenimiento del área La Guarida de los Piratas, así como renovar La Fuente de la Juventud añadiéndole atracciones, ya sean nuevas o trasladar algunas ya existentes en otras áreas.

También aprovechamos para preguntarle por Cinemoción, clausurado este año, a lo que nos respondió que el simulador tenía una tecnología muy anticuada y desfasada por lo que era muy costoso poner a punto la atracción y se vieron obligados a cerrarla.

Otra de las preguntas fue acerca de Looping Group y nos comentó que es un operador especializado en parques de ámbito regional y que tiene la intención de seguir invirtiendo en Isla Mágica en función de los resultados económicos del parque temático, lo principal es que éste sea rentable y se convierta en un gran atractivo turístico de la ciudad.

Una valoración final que nos concedió Guillermo Cruz referente a la presente temporada es que se han cumplido las expectativas depositadas en Agua Mágica tanto en afluencia como en gancho comercial.

No podemos si no finalizar esta entrevista agradeciendo el trato recibido por el parque y deseándoles el mayor de los éxitos en el futuro ya que parece que por fin Isla Mágica tiene una gestión competente y muchas ganas de mejorar y sorprender al público, pero siempre siendo realistas con la situación económica de la empresa.

Cuando terminó la breve entrevista aún pudimos disfrutar del final de Indígenas contra Alienígenas, espectáculo que ya hemos comprobado que no es del agrado de casi nadie y esperemos que la próxima temporada el parque nos sorprenda con un nuevo espectáculo nocturno a la altura de La Puerta del Tiempo u otros fantásticos espectáculos de los que ha gozado el parque.

Indígenas contra Alienígenas

Indígenas contra Alienígenas

Al finalizar el espectáculo toda la gente se dirigió en manada hacia la salida y nosotros nos despedimos del parque hasta la próxima temporada, la cual esperamos que venga cargada de sorpresas y mejoras, especialmente de mantenimiento general del parque.

¡Nos vemos en 2015 Isla Mágica!

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